domingo, 16 de octubre de 2016

¿Felicidad?

Esto que quiero compartir con vosotros no quiere decir que sea lo que crea conveniente para todo el mundo, porque yo no escribo para decirle a las personas que me leen como deberían vivir, sentirse, reír... Yo escribo para compartir mis sentimientos y mis ideas con todos aquellos que se sientan identificados, y también con los que no, ya que la vida se puede vivir desde muy distintas maneras.

¿Qué es la felicidad? Esa es la pregunta que llevo haciéndome mucho tiempo.

Muchas veces me pregunto, si realmente existe la felicidad como tal, o si es un simple concepto que hemos creado los seres humanos para intentar definir un sentimiento, o un estado con el que nos sentimos a gusto, pero que creemos que solo sabemos expresar mediante esa palabra.

He querido responderme a esta pregunta, preguntando a muchas personas distintas la misma pregunta: ¿Qué es para ti la felicidad? Permitiendo a esas personas que me lo intentaran hacer ver mediante cualquier cosa. Desde un recuerdo, hasta una persona en concreto.
A si que espero poder hacer que os veáis un poquito identificados todos los que me habéis ayudado.

La felicidad,

La felicidad es tan amplia como el agua de los océanos, sí, es tan profunda como nuestros corazones. Es ese "estado" de armonía, de igualdad, de cariño, de alegría, de pasión, de fervor, de aceptación, de belleza, de comprensión, de amor, de lucidez, de compañerismo, de sentido, de aventura, de locura, de ternura, de admiración, de satisfacción con uno mismo, de concordancia entre la mente, la labia y las acciones, de sentido en la vida, de sentirse lleno con uno mismo, de hacer buenas acciones cada día, de compartir...
Es aquella sensación que recorre nuestro cuerpo como el cosquilleo de un enamorado, aquel sentimiento que nos hace reaccionar sonriendo, mejorando, actuando diferente, pensando, aventurándonos, haciendo locuras, bailando, gritando...simplemente alegrándonos.

La felicidad puede expresarse de diversas maneras, no se manifiesta únicamente desde una misma idea. Constituye un conjunto de hechos, de detalles, de viajes, de aprendizajes...
Puede que la felicidad sea tan solo disfrutar de una puesta de sol, o tal vez de pedalear kilómetros y kilómetros evadiéndote, o de estar con una persona, de tener una persona especial en nuestro día a día, tal vez se produzca solo cuando hacemos cosas que nos gustan, o cuando creemos hacer bien las cosas sabiendo que hemos luchado por ellas, o quizás solo sea un gesto, un detalle matutino, un buenos días o un por favor, puede que sea una sorpresa de alguien de quién nunca te la esperarías, o una palabra, quizás una imagen, un icono, o sencillamente un nuevo comienzo.
Quizás solo sea salud y bienestar, lo que suelen llamar tradicional, tener una familia que te quiera y te respete, y unos buenos amigos en los que puedas apoyarte, una madurez para ser capaz de equivocarte en la vida y seguir hacia adelante.

Pero yo también creo que la felicidad no siempre surge de algo exterior a nosotros, sino que surge de nosotros mismos. De nuestras decisiones, nuestros buenos y malos momentos, nuestras reflexiones, nuestras corazonadas, nuestras ganas de saber más, de luchar aún teniendo todas las cartas en contra, de demostrarnos a nosotros mismos lo que valemos, y las tantísimas cosas increíbles que pueden salir de nosotros.
Yo creo que la felicidad empieza en uno mismo, en quererse tal y como se es, en ser capaz de tener esa armonía con nuestros propios actos, sin necesitar a otros para poder sentirnos felices.
Y esto es universal, por cada persona que existe en la Tierra, hay una oportunidad de sentirse así, de encontrarnos a nosotros mismos y de descubrir con el tiempo aquello que de verdad nos produce ese cosquilleo, esa sonrisa que aparece en nuestros rostros...

Y luego hay, una cosa esencial para sentirnos así, se llama compartir. Como decía por ejemplo Shotta "La felicidad, si ya la tienes compártela, y si no, no vale na" Y yo estoy de acuerdo con esto. Porque si tengo la suerte de considerarme una persona feliz, porque no compartirlo con aquellas personas que no se sienten así. Quizás cambies una vida, por ser amable con una persona, o quizás te conviertas en un héroe por intentar ayudar a cambiar la vida de algunas personas, quizás tan solo sea suficiente con sonreír todos los días, con ser educado, o con ser uno mismo.

La felicidad, no tiene por qué ser  un estado a largo plazo, puede cambiar cada día de nuestras vidas. Porque cada día es diferente, y cada segundo que pasa nos enfrentamos a una nueva realidad, a un nuevo obstáculo. Porque somos capaces de tomar nuestras propias decisiones, y de ver en cada momento lo que creemos necesitar. Esto es a lo que llamamos irracionalidad humana, nuestra naturalidad más pasional.

Y como conclusión, sobre que es la felicidad, creo que no existe una definición universal. Cada persona la vive y la siente a su manera, la manifiesta consciente o inconscientemente como le sale, porque cada uno de nosotros somos diferentes. Y creo que los seres humanos hemos creado ese concepto abstracto de "felicidad" porque es algo que nos sobrepasa, que no creo que supiéramos definir con palabras.
Ya que las palabras no son suficientemente bastas como para abarcar tantas sensaciones diferentes.

domingo, 31 de julio de 2016

Aprensión

Es ese miedo irrefrenable que tenemos todos los seres humanos a expresar nuestros sentimientos. La sensación de fracaso en el cuerpo, de no correspondencia.
Es un miedo psicológico, que creamos nosotros mismos, como medio de auto protección frente al rechazo, frente al disgusto, a la tristeza.

Y resulta ser la forma más estúpida, porque el amor, en cualquiera de sus sentidos nos es dañino sino es correspondido.
...

Todos hemos sufrido o vamos a sufrir el desamor, porque la naturaleza es así. No siempre podemos ser correspondidos en una relación, en una amistad, en cualquier cosa que requiera mostrar un afecto y un cariño mayor por la otra persona. Pero vivir atemorizados por el qué sucederá, no es la solución.

No comprendo porque las personas me miran mal cuando exteriorizo mis sentimientos, sé que es porque tienen miedo, miedo a que sea un mismo sentimiento, miedo a tener que rechazarlo, e incluso miedo a que descubran algo nuevo que nunca han sentido.

Y ahí es cuando yo me pregunto... ¿Qué sentido tiene vivir en un mundo en el cual esté mal visto expresar lo que se siente?
Somos seres humanos, y como tal nos gusta sociabilizar y relacionarnos, ¿Por qué entonces es algo negativo que yo diga lo que siento? ¿Por miedo a que me rechacen?

Eso va a ocurrirnos siempre, pero me parece una tontería no decir lo que sentimos por ello. No hay nada que perder, solo ganar. Puedo ganar que esa persona sienta lo mismo por mí, o tal vez no, pero no significa que vaya a perderla por decir lo que siento. Al contrario, deberíais apreciarlo y tomarlo como un acto de valentía, de naturalidad.

Querida sociedad, creo que deberías reflexionar sobre ello. Dejad a un lado las redes sociales, los prejuicios, los "qué pensaran de mí"... y reflexionar sobre aquellas personas que realmente os han llamado la atención en la vida, o que os llaman y que no os habéis atrevido a decirlas nada por ese miedo irrefrenable que nos corrompe y nos bloquea.

Todos tenemos sentimientos, y todos nos merecemos ser felices. No dejéis de expresaros por miedo.
El amor es maravilloso, descubrámoslo juntos.


*: No lamento no haber llegado a tiempo al último vagón, lamento que me hayas dejado perderlo...

miércoles, 6 de julio de 2016

An Special Belief

La mayoría de las personas piensan que sólo existen personas buenas y malas en el mundo.

Pero yo creo que no sólo. 
Es cierto que hay personas buenas y malas, pero yo voy más allá, creyendo que también existen un tipo de personas que son especiales

Y con especiales me refiero, a todas aquellas personas con las que tenemos una conexión distinta a la que podríamos tener con cualquier otra, con las que nos sentimos como en casa sin apenas conocerlas, con las que sentimos un sentimiento cautivante al estar con ellas. Pero sobre todo, con aquellas con las que podemos abrir plenamente nuestro corazón, y que sabemos que nos van a escuchar y a entender. Es decir, es como si viéramos reflejadas en ellas una parte de nuestra forma de ser. 

Para mi, existen muy pocas personas así. 
Son pocas las almas que realmente me impactan y me transforman, aquellas que con unos solos minutos, despiertan una sensación cálida que  hace que quiera pasar más tiempo con ellas. Para conocerlas, admirarlas, reírme, adentrarme en sus medios y en sus pasiones, para vivir aventuras con ellas...

Son esas personas que conoces un día por puro azar, un día en el que casualmente vuestros caminos se juntan, y la devoción que despiertan en nosotros hace que queramos seguir entrelazándonos. 

En mi vida, he conocido a muy pocas personas que verdaderamente pueda definir como especiales.
Ya que es algo único e inimitable, que sólo vas a vivir con esa persona.  

Por eso, esta pequeña reflexión es una oda a esta clase de personas, agradezco a la vida que me pusieran en su camino, y espero poder tener la suerte de conocer a más personas así. 

martes, 28 de junio de 2016

La belleza de la vida

Hola amigos,

Hace siete meses que no escribo nada aquí, en uno de los lugares más especiales que tengo. Esto se debe a que ha sido un año muy complicado, y no estoy hablando sólo en el ámbito académico.    
Ha sido un año de superación personal, de fuerza, de demostrarme a mi misma la capacidad que tenemos las personas de hacer bien las cosas cuando realmente lo estamos pasando mal. De sacar la luz más amable y más alegre que podía tener en mi corazón.
Ha sido un año bueno y malo, al final muy bueno, con muchas sorpresas y muchas decepciones.

No os voy a contar mi año, porque los que realmente son mis amigos y mi familia lo han vivido a mi lado cada día. Pero ha sido un año en el que descubrir a muchas personas. En el que ha habido gente que se ha bajado del tren de mi vida, y se ha ido para siempre. En algunos casos, es una pena. Pero en otros no, os diré, que se han alejado de mi personas que me hacían sentir mal conmigo misma. Y con las que  no podía sacar lo mejor, personas envidiosas, y que solo se preocupaban por sí mismas.
Gracias por hacer que me diera cuenta, por alejarme de vosotros. Por descubrir lo que significan las verdaderas amistades.

También os diré, que ha sido un año en el que he conocido a mucha gente nueva. Gente maravillosa, pura, con unas ganas de divertirse y de sacar lo mejor de los demás. Y no hablo solo de nuevos amigos, hablo de personas que me han ayudado a sacar lo mejor de mí sin apenas conocerlos, que han vivido aventuras inolvidables conmigo, con las que he compartido algunos meses, pero cuya postura ha sido esencial para que esté hoy aquí con una sonrisa.

Y quería agradeceros a todos, vosotros sabéis quienes sois, el estar ahí a mi lado, física o indirectamente.
Por los que se fueron, por los que han llegado, y por los que siguen a mi lado. Gracias a todos vosotros yo soy la persona que quiero ser. Positiva y feliz.

En definitiva, ha sido un año, en el que de verdad os digo, que cuando uno está muy muy mal, lo mejor es seguir luchando. Por uno mismo, y por los demás. Porque todo salvo la muerte, tiene solución. Y tarde o temprano, si te esfuerzas y le dedicas todo tú corazón, saldrá.
No os abandonéis por la decepción  ni la tristeza. Hay que intentarlo, caerte y volver a hacerlo.
He aprendido que la vida puede acabarse en un chasquido de dedos, a si que, mejor haber vivido luchando por la felicidad de los demás y la mía, que morir sabiendo que me he rendido.

No hay excusas, se puede, de verdad, si realmente te esfuerzas, sacas la alegría, y esa fuerza de lo más profundo de tú alma. Todo es posible si tú crees en ello. Si crees en ti.

A si que dentro de poco volveré a las viejas andadas, compartiendo pensamientos y poesías con vosotros. Os deseo un muy buen verano a todos.

¡Y a ser felices se ha dicho!

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Terneza

Su sonrisa y sus caricias,
son mi alegría y mis sueños.
Sus besos y su calor, son adicción
y su olor, mi olor. 

Sus brazos, y su torso son
mi seguridad y mi fortaleza.
Sus manos, el mayor placer.
Y su intensidad, mi mayor debilidad.






miércoles, 28 de octubre de 2015

Agonía

Entre morir y no morir
imaginé un lóbrego bulevar,
empapado de las lágrimas de un adiós,
y pletórico de recuerdos indelebles.

Recordé nuestras inocuas sonrisas
atrapándose tras aquellas estrellas,
 y tú envolvente fragancia
reteniendo mis locuelos labios.

...








jueves, 15 de octubre de 2015

Metamorfosis

Hay personas que dicen que no cambiamos, que pueden pasar días, meses o años y seguimos igual, que seguimos teniendo las mismas ideas alocadas, que somos buenos, o malos, peligrosos o desconfiados. Pero yo digo que no.

Las personas estamos en constante cambio siempre. Desde que nacemos hasta que morimos.
Todas las cosas que vivimos nos condicionan, nos cambian, nos hacen pensar de distintas maneras. Conocer a gente nueva, caer en la droga más fuerte, hablar con una anciana... nos abre la mente, nos enseña aquellos horizontes a los que no siempre podemos llegar desde nuestra perspectiva, aquellos lugares en los que necesitamos un empujón para llegar.
Las experiencias personales. La muerte, la enfermedad, el olvido, la alegría, el miedo, la vergüenza... crean esa "película" que nos define, aquella que nos hace reaccionar de distintas maneras según la situación.

Y lo único que verdaderamente nunca cambia de las personas es su esencia, aquella que puede que no hayan descubierto aún o estén desarrollando.
Y pongo un ejemplo, una persona que durante su juventud ha sido considerada mala por la sociedad, no tiene por que serlo siempre. A lo largo de los años le han ocurrido cosas que le han hecho darse cuenta de sus actos, de valorar si eso es lo que verdaderamente le definía. Y ha visto que no, que esa vida no es la que quería, que esas personas a las que llamaba amigos no lo eran en realidad, que lo que a esa persona le gusta es hacer sentir bien a la gente que le rodea. Su esencia puede que no cambie porque haya estado escondida siempre, o simplemente porque la haya madurado. Pero esa persona ha cambiado, su entorno en todos los sentidos, las expectativas que tiene ahora en su vida, su trato hacia los demás, sus aficiones, sus objetivos. Y puede que esa persona a la que considerabas " un peligro para la sociedad" se haya transformado "en esa tan simpática que siempre te sirve el café con una sonrisa".

Por lo tanto, no dejéis de creer en los cambios. La vida se merece varias segundas oportunidades.